Mi primer día en una startup
Hasta ahora, siempre he sido freelancer.
Dejé la universidad al sexto semestre, por ahí del 2008. La mejor decisión de mi vida. Desde entonces, he freelanceado como Front-end developer, aprendiendo cada vez más y más (porque cabe aclarar, dejé la universidad mas nunca dejé de estudiar).
Son poco más de 5 años (1 año estudié Y trabajé) de lo mismo: mis propios horarios, “ser” mi propio jefe (aunque en realidad, es como tener MUCHOS jefes en lugar de uno), poder elegir a mis clientes en lugar de que ellos me elijan a mi, no tener un horario como tal, sino fechas de entrega. Pero claro, también tiene sus desventajas: no socializar tanto, el no haber separado mi espacio de trabajo con mi espacio de descanso (no inherente a freelancear, pero aplicable a mi caso), y la siempre latente tentación de echarme a la cama, jugar algún videojuego y dormirme en lugar de terminar el trabajo que aguardaba a 1 metro de distancia. No siempre fue fácil.
Hacía tiempo que quería probar la “vida de oficina”. Levantarme temprano, salir a la oficina y empezar a trabajar de 9 a 6, para llegar a casa y DESCANSAR. Tener algún colega para voltearme y comentar algo, tener un sólo jefe al qué hacer feliz en lugar de 10 y la estabilidad de un ingreso constante (y la paz mental que conlleva).
En octubre del 2011 tuve el gusto de asistír al SHDH #22 y conocer a muchas personas, entre ellas a Cristian Vega, mejor conocido como @ZeroByt, quien fuera tan amable de recomendarme a una agencia de reclutamiento que buscaba a un FED. Y bueno, para no hacer el cuento largo hoy formo parte del grupo de desarrollo de OVIA.
Ahora, comprenderan los extraño del momento. Años de trabajar sólo, en pijama, acostado si quería para llegar a una oficina, firmar contratos, conocer colegas; y para colmo, en otra ciudad…. Fue un cambio muy radical.
Llegué vestido semi-formal… no quería parecer MUY arreglado por si era informal, ni MUY fachoso si era formal (resultó ser informal jajaja). Llegué nervioso, y confundido. Conocí a mis compañeros y más aún a Andrés Freyria, quien me presentó de lleno el producto, cómo trabajaban, las herramientas usadas y me empezó a introducir en el mundo de Ruby on Rails.
Todo mi equipo es muy amable, y con todos tengo ALGO que compartir: con Andrés la música, con Memo los videojuegos, con Mariana el anime, con Mario los deportes (JAJAJA, ok tal vez no), con Karina el amor a las tortas ahogadas… ha sido muy placentera mi bienvenida.
Desde mi primer día he tenido MUCHO que aprender y leer. Estoy leyendo sobre Ruby y aprendiendo sus características y ventajas. Aprenderé HAML (lenguaje que he evitado a toda costa. Considero que complica algo MUY sencillo: el HTML) y SASS (que he evitado por las mismas razones). Espero pronto poder regresar el favor y compartir lo que yo sé con todo el equipo.
En resumen: emocionado, confundido, nervioso, nostálgico… pero verdaderamente feliz y contento con la decisión que he tomado.